La vivienda, una de nuestras banderas de lucha

By Published On: octubre 10, 2025Categories: blog0 Comments

La Asamblea Reivindicativa Canaria (ARCAN) nace con muchas luchas y emergencias por delante, pero ninguna tan marcada en nuestra memoria como la de la vivienda digna. No por casualidad, nuestro colectivo surge de la Acampada Reivindicativa Lolo Dorta, que a su vez nació como una acampada protesta por el derecho a una vivienda digna en Canarias, que mantuvimos más de 400 días frente a Presidencia del Gobierno. Y aún más atrás en el tiempo, desde colectivos como la Plataforma 29E, la Plataforma por la Dignidad o la PAH.

El derecho a la vivienda fue, casi desde nuestros orígenes, la primera trinchera común que compartimos. Mucho antes de que el acceso a ese derecho fuera visto como un gravísimo problema estructural, nosotros ya alertamos de lo mucho que faltaba por hacer… y de lo mucho malo que vendría.

Así, advertimos de lo que iba a pasar con el alquiler vacacional si no se regulaba, insistimos en la necesidad de controlar la especulación y limitar la actividad de los fondos buitre, insistimos ya hace muchos años en la necesidad de limitar la venta de vivienda a extranjeros, de aplicar una moratoria turística y de frenar el desarrollismo salvaje, propusimos aprobar la Ley de Tanteo y Retracto para acceder con preferencia a la vivienda de los especuladores o recuperar para el alquiler asequible buena parte de la vivienda vacía del Archipiélago, pusimos la voz de alarma en la escasez de viviendas social (sólo un 1%, a la cola de España y de Europa entera), denunciamos repetidamente los abusos de Visocan y el descontrol que hay con la vivienda pública en Canarias, y denunciamos y nos enfrentamos a las empresas de paramilitares que desocupan viviendas, alertando del peligro de dejarlas “trabajar” con sus métodos (hoy estas empresas, convertidas en tendencia y revestidas de autoridad populista, causan el terror y mucho dolor a muchas familias en Canarias). También, entre tanto sinsabor, pudimos salvar a unas cuantas familias de verse en la calle, y eso que nos llevamos.

Hoy, el tiempo ha terminado por darnos la razón en la mayoría de lo que vaticinamos, el diagnóstico está hecho y la emergencia ya la tenemos aquí; el Gobierno de Canarias intenta llevar adelante ahora algunas de nuestras medidas, de manera tímida y torpe, cuando ya probablemente sea tarde; porque la realidad es que cada vez hay menos vivienda disponible, con una demanda global que no para de aumentar. El resultado: no hay futuro para nuestras generaciones jóvenes, no hay por tanto relevo ni continuidad, nos estamos suicidando como sociedad.

Así que vamos a seguir plantando la batalla en esta lucha fundamental para Canarias, aportando lo mucho o lo poco que hemos aprendido en estos años.

Somos la Asamblea Reivindicativa Canaria (ARCAN).
Seguimos, no nos resignamos